El Niño Costero: Proyecto PUCP busca transformar laderas en zonas seguras ante el riesgo para 1,2 millones de personas

  • El ENFEN prevé que El Niño costero se mantenga con magnitud extraordinaria hasta enero de 2027 y que se prolongue hasta el otoño del próximo año. Frente a este latente riesgo de lluvias y desastres, un proyecto de la PUCP propone mejorar la seguridad en las laderas a través de la recuperación y optimización de las tradicionales pircas.

Alrededor de 1,2 millones de personas podrían ser afectadas por el Fenómeno del Niño, de acuerdo con estimaciones de INDECI y CENEPRED. Este panorama se torna especialmente relevante dadas las proyecciones de incremento de lluvias en las zonas costeras, además del aumento del riesgo de inundaciones y deslizamientos.

Bajo este contexto, la Pontificia Universidad Católica del Perú (PUCP) ha desarrollado un proyecto multidisciplinario, liderado por Sandra Santa Cruz, profesora e Investigadora de Ingeniería PUCP, que busca estabilizar las laderas y, al mismo tiempo, transformar estos espacios en áreas verdes. 

Desde el 2018, el equipo investiga cómo mejorar las pircas tradicionales, muros de piedra construidos sin mortero que han sido utilizados durante generaciones para formar terrazas y estabilizar pendientes. A través de simulaciones computacionales, validaciones experimentales y pruebas de laboratorio, la investigación identificó modificaciones que permiten fortalecer esta técnica sin alterar radicalmente su forma de construcción y estableció requisitos diferenciados según la intensidad sísmica de cada zona.

“Lo que comenzó con un proyecto de estructuras y de seguridad estructural ya ha trascendido y se ha convertido también en un proyecto de medio ambiente, gestión de riesgos y mitigación ante el cambio climático. La idea es que una técnica tradicional como la pirca pueda ser mejorada y utilizada no solo para hacer más seguras las laderas, sino también para recuperar estos espacios y convertirlos en lugares verdes y útiles para las comunidades ”, señala Santa Cruz.

Nueva mirada para recuperar las laderas

La investigación ya ha pasado de los ensayos a condiciones reales. En las laderas del campus de la PUCP en Santa María del Mar, al sur de Lima, se han construido cuatro prototipos de aproximadamente seis metros de largo, entre tres y cuatro metros de ancho y 1.5 metros de altura, que permiten evaluar su comportamiento y sus posibilidades de aplicación. Una de estas estructuras fue además acondicionada para analizar su capacidad frente a movimientos sísmicos. A esta experiencia se suma un pequeño caso piloto en San Juan de Miraflores, ejecutado por la ONG DESCO Ciudadano con la asesoría de la PUCP.

La propuesta busca que estas terrazas no cumplan únicamente una función de estabilización, sino que también puedan convertirse en áreas verdes y espacios de recreación, incorporando vegetación nativa de bajo consumo hídrico, como la muña. Además, el equipo trabaja con pobladores y maestros constructores para facilitar la aplicación de esta técnica en otras localidades del país.